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Cómo lograr los objetivos: si lo deseas mucho y lo soñás, se hace realidad

Con ejercicios de visualización creativa, es posible decodificar el mundo de los sueños. El primer paso es transformar una idea en una intención clara para ponerse en acción.

Los poderosos pensamientos que cada uno genera, crean realidad, abren puertas. En el mundo de los sueños, no existen las excusas. Todo se puede. Todo se hace. Todo se cumple. Incluso, hasta lo imposible.

Quienes han conseguido grandes cosas en el mundo, comenzaron soñando. El primer paso que dieron fue imaginar que era posible. Lo diseñaron en sus mentes. Una vez que crearon su sueño, dentro del universo de sus posibilidades, les resultó mucho más fácil detectar las oportunidades cuando comenzaban a manifestarse en el mundo real.

Laura Szmuch, psicología cognitiva, explica que de acuerdo con la manera en que se elige pensar, se crean ciertas estructuras internas, esqueletos firmes y sólidos que luego se llenan con evidencia que confirma la esencia de esas estructuras.

"Por ejemplo, si una de esas estructuras se basa en el hecho de que yo creo que es necesario esforzarme mucho para conseguir lo que quiero, voy a encontrarme solamente con situaciones que confirmen que es muy difícil conseguir lo que quiero. La forma fácil para hacerlo va a estar delante de mí todo el tiempo, pero voy a estar miope para percibirla", detalla la entrenadora en Programación Neurolinguística (PNL).

Cómo se hace, entonces, para conseguir lo que tanto se quiere y desea. Para poder lograr algo, es necesario ser consciente del tipo de conversaciones que se tienen con uno mismo. Y darle rienda suelta a la imaginación, incluso más allá del plano visual.

"Sentí en todo tu cuerpo la sensación de haber llegado, de haber hecho tu sueño realidad. Sentite exactamente como si ya estuviera sucediendo. Ensayá tu estado deseado con todos los sentidos", aconseja la especialista.

En el mundo de los sueños, remarca Szmuch, todo es posible, hasta lo imposible. "En el mundo de los sueños podemos jugar a convertirnos en personas con cualidades que no nos atrevemos a expresar siendo quienes somos", agrega.

Fijar objetivos para una vida plena. Un objetivo no es una estructura rígida. Es un rumbo, una dirección. No es un mapa sino una brújula. Es lo que marca el rumbo y, decidido y establecido con conciencia plena, abre la percepción e induce a atraer lo que se desea en la vida. Es muy motivador tener objetivos, siempre y cuando no exista apego a ellos.

De todos modos, la especialista aclara que el logro de un objetivo no trae felicidad, ni tampoco infelicidad no alcanzarlo. "La felicidad, o su posibilidad, ya está dentro de nosotros, y no depende de conseguir algo o no. Si vamos hacia nuestra meta en un estado alegre y entusiasmado, eso mismo nos va a hacer sentir felices. El estado de presencia y disfrute es un componente básico en el fluir hacia la concreción de nuestras metas", subraya la coach ontológico.

Aunque hay muchos que se resisten a creerlo, el mundo ofrece abundancia de absolutamente todo. Tanto de lo que es funcional y bueno, como de lo que no lo es. Cada persona, simplemente, toma lo que le resuena.

Crear con intención

  • Si podés establecer metas y lograr tus objetivos, todo el proceso para conseguir lo que querés se convierte en una aventura placentera.
  • Podés crear la vida que deseas, y también podés vivirla.
  • Tu intención debe ser muy clara. Si no eligís lo que deseas que suceda, la realidad tomará forma por defecto.
  • Lo que estás viviendo ahora, es el resultado de tus pensamientos e intenciones no conscientes durante años.
  • Lo que comenzás a pensar ahora son semillas que estás plantando, que darán sus frutos ahora, muy pronto, o dentro de los próximos años.
  • Todo comienza en tu mente. Cuidá cómo la nutrís: lo que leés, mirás, imaginás, fantaseás.
  • Lo que tu mente vive internamente como posible, es lo que se va a ver facilitado a través de tus acciones, postura corporal y emociones.

Ejercicio de visualización positiva

* En los sueños, todo es posible. Cerrá los ojos e imaginate cómo querés ser.

* ¿Cómo querés ser? Sé así en tu sueño.

* ¿Qué es lo que te gustaría estar haciendo? Hacelo.

* ¿Qué es lo que querés estar sintiendo? Sentilo.

* ¿Qué es lo que querés tener? En tu sueño, ya lo tenés.

* ¿Qué cambios harías a tu personalidad? Experimentá en tu imaginación cómo sería ser como querés ser.

* ¿Cómo te gustaría relacionarte con los demás? Vivencialo.

* ¿Cómo y dónde vivirías? En tu mente, ya estás ahí.

* Vos sos el dueño de todo lo que ponés en tu mente.

Aliados

Para poder adaptarse a los cambios, existen dos enormes aliados: la flexibilidad y la predisposición.

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