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Patricia Sosa: Por prejuicios, no me llaman a los festivales de rock

Patricia Sosa muestra todas sus facetas con su show “En acción”, el sábado en Espacio Quality. “Estoy cerca de ser un prócer del rock local” dice, aunque algunos no lo reconozcan.

El show se llama “En acción”, y es una cabal muestra del estado de situación que vive Patricia Sosa. Tras el exitoso regreso con el repertorio de La Torre el año pasado, y el suceso generado con el programa Soñando por cantar, en el cual es jurado, la talentosa cantante ha vuelto a experimentar un pico de popularidad que le permitió llenar el Luna Park meses atrás. Ese mismo show es el que presentará el sábado a la noche en Espacio Quality.

“El Luna estuvo genial, una sucesión de sensaciones y sentimientos diferentes, de la euforia al llanto, tanto el público como yo. A mí no me gusta tener una barrera entre la gente, después del tercer tema somos todos lo mismo”, dice esta diosa de 57 años (increíble, pero real).

Este concierto será distinto al que dio el año pasado en la misma sala. “No tiene nada que ver, porque en aquel show presenté “Desde La Torre” y fue puro rock. En este espectáculo canto desde mi primer disco con La Torre y paso por todos mis discos solistas, y si bien hay una parte rock, están todas las baladas”, explica.

Vendrá con la banda completa, incluyendo a su pareja Oscar Mediavilla como guitarrista invitado en dos temas, y con algún participante de Soñando por cantar. “A mí me hubiera gustado que algún cantante importante me lleve cuando yo empecé, aunque sea para que cante una canción, siempre hay que dar una mano”. Además, “hay un soporte visual muy importante, cada tema es como un clip”, anticipa.

–¿Cómo conviven todas estas Patricias en una sola noche? Muchos años y etapas en un par de horas.

–Está buenísimo, porque te das cuenta que uno puede ser todo. Si los demás no lo son, es porque no se lo permiten, se ponen paredes, prejuicios, cosas encima que no los liberan. Yo, sinceramente, creo que el arte es movimiento y hay que moverse para los lados. Si estoy estática en un lugar me aburro mucho.

–Igual, creo que hoy la gente está mucho más abierta a disfrutar de la canción y el momento. Vos lo padeciste en tus comienzos por ser una “minita que cantaba rock”…

–Aprendimos a convivir. En algunos sectores igualmente son como bastante pacatos. A mí no me llaman de los festivales de rock. Y yo soy la primera mujer de la historia del rock argentino en liderar una banda. ¡Estoy más cerca de un prócer! Pero no me llaman porque algún prejuicio tienen. Cuando yo empecé, los prejuicios eran tremendos, o eras rock o eras pop. Y si hacías rock y cantabas algo un poco más blando, te volaba algo a la cabeza. Era mucho más difícil. Pero yo ya tengo un lugar puesto y canto lo que quiero…

–Tuviste en los últimos años un resurgir muy fuerte, ¿no?

–¿Viste? A mí me encanta porque se sumó mucho público jovencito, chicos de 15, 16, muchas chicas, que se sintieron muy atraídas por mi música pero a partir de mi persona. Ellos sabían que yo era la música que escuchaban sus padres, pero me escucharon hablar y les interesó mucho lo que decía, con las devoluciones a los cantantes y empezaron a buscar por Internet mi material. El disco Desde La Torre llegó a disco de Oro en 20 días, y en una época en la que no se venden discos. Así que estoy muy contenta por eso.

–También es que tenés una apariencia que te mantiene bárbara físicamente. ¿Te matás en el gimnasio, te cuidas con las comidas, cuál es tu secreto?

–Primero, es genético. Mi mamá es una señora muy grande y sin embargo parece de 10 años menos. Los médicos no le creen cuando dice la edad que tiene. Los negros somos así, nos arrugamos menos. Y después, yo soy vegetariana y eso ayuda mucho a la gente, la energía es otra y así te mantenés bien. Y también me cuido: me pongo las cremas que me tengo que poner y hago la gimnasia que tengo que hacer porque llega una edad que se te cae todo por más genética que haya (risas).

A pleno. Mientras sigue con la gira nacional con su banda hasta fin de año, Patricia también está de aquí para allá como jurado de Soñando por cantar. “Yo hace 35 años que estoy de gira, para mí esto es la vida, es normal y me genera alegría. Me muero si no salgo de gira, envejezco”, asegura. Cuando hizo temporada de teatro en Buenos Aires con obras como El principito o Chiquititas, y se tuvo que quedar cuatro meses en Buenos Aires, se moría de ganas de volver a tomar la ruta.

El programa también se ha convertido en algo familiar en su vida. “Te acostumbrás un poco más. Estamos en las semifinales, y creo que va a terminar rápido. Antes elegíamos por programa a 4 o 5 finalistas y ahora nos hacen ver 24 cantantes para elegir uno, por cada programa. O sea que quieren sacarlo rápido”.

Entradas. Los tickets para el show del sábado, a las 21 en Espacio Quality, cuestan 110, 130, 170, 190, 230 y 310 pesos. En autoentrada.com y locales de los shoppings.

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