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Santiago Bonelli va a juicio acusado de "disfrazar" un femicidio

La Cámara de Acusación de Córdoba ratificó el proceso contra Santiago Bonelli por el crimen de su novia Rocío Rodríguez. El acusado ya no tiene modo de evitar el juicio.

La Cámara de Acusación confirmó la elevación a juicio oral contra Santiago Bonelli (40), el armero imputado por el asesinato de su novia, Rocío Florencia Rodríguez (23), ocurrido el 2 de diciembre de 2013 en barrio Alto Verde de la ciudad de Córdoba. 

De esta manera, el acusado por “homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma de fuego” ya no puede evitar el proceso en su contra, después de ser rechazadas sus apelaciones por la Justicia de Control Nº 6 y, los últimos días, por la Cámara de Acusación.

En efecto, la Cámara ratificó, en fallo dividido, el procesamiento contra Bonelli, quien insiste en que su novia se suicidó de un escopetazo, algo que la fiscal de Instrucción Mercedes Balestrini refutó con pruebas médicas, balísticas, planimétricas y durante el acto de reconstrucción criminal.

Rocío Rodríguez, oriunda de Las Varillas, murió de un disparo en el pecho y su cuerpo quedó tendido a metros del baño de la casa de su novio, en calle Rodríguez del Busto al 2400. 

Bonelli le dijo a Pablo Marín, un amigo médico al que llamó aquel 2 de diciembre, que Rocío se había “disparado”. Su versión tambaleó a las pocas horas y la fiscal Balestrini ordenó su arresto y traslado a Bouwer, donde permanece desde entonces a la espera de un juicio con jurados populares que, en caso de hallarlo culpable, le implicará la prisión perpetua.

“Haremos lo posible para que el juicio sea antes de fin de año”, indicó el querellante Carlos Nayi ante la consulta de Día a Día. “Se trata de un femicidio atroz por parte de un hombre que intentó disfrazar la escena para simular un suicidio”, indicó el representante de la familia Rodríguez.

Polémico juez. Los vocales de Cámara Patricia Farías y Mario Capdevila ratificaron la elevación a juicio basándose entre otras cosas (además de las múltiples pruebas de la fiscal Balestrini) en la “conflictiva relación de pareja” que existía.

“En el informe médico sobre el cuerpo de la víctima se hizo constar que ésta presentaba equimosis (moretones) en la muñeca, en la frente y en la mejilla, siendo dable concluir que tales lesiones fueron producidas probablemente con anterioridad a su muerte, conforme lo afirmado por el perito Moisés David Dib (...). De allí que, de acuerdo al carácter y a la ubicación de las lesiones (...), principalmente la lesión que ella tenía en una de sus muñecas, resulta posible inferir que el imputado y Rodríguez mantuvieron una pelea en el momento previo a producirse la muerte de la damnificada”, fundamentó la vocal Farías, respaldada por el vocal Capdevila.

No deja de llamar la atención la opinión en disidencia del vocal Carlos Alberto Salazar, quien hizo lugar a los cuestionamientos de la defensa de Bonelli y calificó de “defectuosa” la investigación de la fiscal Balestrini. El camarista relativizó la acusación enumerando supuestas pruebas de la defensa que no fueron valoradas en su momento, como el análisis de la computadora de la joven y la falta de precisión del horario en que Bonelli llegó a su casa.

“Entiendo que no existe mérito suficiente para elevar la presente causa a juicio, debiéndose disponer la inmediata libertad del imputado”, opinó Salazar, algo que no encontró apoyo en sus pares. 

Lo particular no es su actual opinión sobre Bonelli, sino que este mismo juez, en noviembre de 2014, había ratificado la prisión preventiva al acusado. Un año después, fue contra sus propios argumentos y pidió que Bonelli quede libre. 

Salazar ya fue “noticia” meses atrás, cuando fue sancionado por el Tribunal de Ética del Poder Judicial y quedó al borde del jury de enjuiciamiento por su presunto mal desempeño en la causa del desarrollista Jorge Petrone.

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