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Policiales

Investigan si Daiana fue quemada en un horno o entregada a una red de trata

Tucumán. En un horno se encontraron restos óseos y una pieza de metal retorcido que podría ser el piercing que la joven usaba encima de su labio.

La Justicia de Tucumán investiga, a 11 días de la desaparición de Daiana Garnica, si la adolescente fue asesinada y quemada dentro de un horno de ladrillos o si sus captores la entregaron a una red de trata de personas.

Con pocas certezas y a la espera de pericias que determinen si los restos hallados en los hornos de ladrillos allanados son compatibles con Garnica, el fiscal Claudio Bonari sigue esas dos hipótesis como principales líneas de investigación, mientras avanzan los rastrillajes en busca de datos sobre el paradero de la adolescente.

A 11 días de la desaparición de Garnica, el fiscal mantenía a 12 personas detenidas pero sin pruebas determinantes que permitan precisar qué pasó con la adolescente de 17 años, ni siquiera si está viva o muerta.

El sábado 6 de mayo por la tarde Garnica salió de su casa en el barrio Julio Abraham, de la localidad de Alderetes, convocada por su vecino Darío Suárez, principal sospechoso en la causa. Desde entonces no se supo nada más de ella y la familia apuntó contra Suárez, obrero ladrillero, y su círculo más cercano.

La pesquisa se concentró en una extensa cortada de ladrillos, en uno de cuyos hornos se habrían encontrado restos óseos y una pieza de metal retorcido que podría ser el piercing que la joven usaba encima de su labio, dijeron fuentes vinculadas al caso.

Sin embargo, aún restan pruebas que le permitan al fiscal Bonari ser terminante en la sospecha de que Garnica pudo haber sido asesinada y su cuerpo, quemado.

¿Trata? En paralelo, se indaga la posibilidad de que haya sido entregada a una red de trata de personas con el fin de explotación sexual forzada, para lo cual los investigadores cruzaban información de 15 teléfonos celulares secuestrados en los allanamientos a media docena de casas y requirieron informes a empresas de colectivos de larga distancia.

Bonari acusó a Suárez de "privación ilegítima de la libertad seguida de homicidio" y a los otros 11 detenidos, en su mayoría parientes del hombre, por encubrimiento, complicidad o coautoría en el supuesto crimen. 

El fiscal confirmó que Suárez se negó a declarar en su primera audiencia y negó todas las acusaciones en una segunda comparecencia. De todas formas, resaltó que su Fiscalía "está trabajando sin descanso para encontrar". Ante la insistencia de la prensa, remarcó: "No puedo agarrar del cuello a un acusado y obligarlo a confesar un delito porque estaría cometiendo un delito, no se puede torturar a una persona".

La familia Garnica realiza cada tarde movilizaciones en la plaza Urquiza, a 100 metros de los tribunales penales, junto al colectivo Ni Una Menos Tucumán. 

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