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Caso Rocío: por qué Santiago Bonelli está cerca del juicio

Cada una de las 5 pruebas que la Justicia de Control utilizó para rebatir a la defensa del acusado.

A fines del mes pasado, el juez de Control Nº 6 de la ciudad de Córdoba, Gustavo Reinaldi, confirmó la elevación a juicio de la causa por la muerte de Rocío Rodríguez, ocurrida el lunes 2 de diciembre de 2013 en una casa de barrio Alto Verde de la Capital. 

El único acusado es el exnovio de la joven, Santiago Bonelli (39), quien afronta una imputación por “homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma de fuego”, por lo que en un eventual juicio podría recibir la pena de prisión perpetua.

Rocío Rodríguez, de 23 años y oriunda de Las Varillas, murió de un escopetazo en el pecho y su cuerpo quedó tendido boca arriba a metros del baño de la casa de calle Rodríguez del Busto al 2400. 

Santiago Bonelli le dijo a Pablo Marín, un amigo médico al que llamó aquel 2 de diciembre, que Rocío se había “disparado”. La versión del exnovio tambaleó a las pocas horas del hecho y la fiscal Mercedes Balestrini ordenó su arresto y traslado a Bouwer, donde permanece desde entonces.

Para Balestrini, Bonelli discutió con Rocío, la asesinó de un escopetazo y trató de simular un suicidio. “Ha quedado acreditado que Bonelli, luego de disparar y dar muerte a Rocío Rodríguez, lavó su cuerpo y limpió la escena del crimen, todo a los fines de procurar impunidad”, aseveró la fiscal cuando elevó la causa a juicio. Los padres de Rocío, representados por Carlos Nayi, respaldaron la decisión.

Los defensores de Bonelli, Maximiliano García y Guillermo Dragotto, apelaron la resolución y criticaron la investigación de la fiscal en base a, sobre todo, cinco argumentos que se examinarán en esta nota. Esos argumentos fueron rebatidos de a uno por el juez de Control Reinaldi, para quien “la existencia del homicidio está acreditada con la prueba científica y objetiva de la pericia médica, planimétrica y balística y la reconstrucción de sus hipótesis”. 

La Cámara de Acusación es ahora la última instancia de apelación antes del juicio. 

“No surge de la pericia la búsqueda del vocablo suicidio”

1. La notebook

Uno de los principales argumentos de la defensa para sostener un hipotético suicidio es que, poco antes de su muerte, Rocío visitó páginas de Internet sobre distintas formas de matarse.

Para ello se secuestró y se peritó su notebook. La Justicia desgranó el argumento de la defensa con el siguiente fundamento: “Surge de la pericia que al realizar la búsqueda con el vocablo suicidio, aparece como relevante una página en el caché del navegador que supuestamente correspondería a la dirección rie.cl, la cual es un sitio que aloja diferentes tipos de publicaciones de distintos usuarios y entre ellas la titulada ‘Como suicidarse y no morir en el intento’. El hecho de encontrarse en el caché no indica que haya sido visitada específicamente por Rocío ya que distintas personas con distintos usuarios de mail accedían al ordenador. Aún dando por supuesto –que no es el caso– que la víctima haya consultado dicha página, ello no desactiva la probabilidad arribada respecto a la existencia del hecho de homicidio acreditado principalmente con la prueba científica y objetiva de la pericia médica, planimétrica y balística y la reconstrucción de sus hipótesis”. 

2. El placard

En su declaración, Bonelli sostuvo que halló a Rocío “en un rincón entre la pared y el placard, desmayada o desvanecida”. Luego, durante los peritajes, los bioquímicos concluyeron que “no se detectó presencia de sangre sobre la puerta del placard en la que el imputado habría encontrado a la víctima apoyada”, lo cual es llamativo dado que, de haberse Rocío disparado, tendrían que haber quedado manchas de sangre en el placard. Al respecto, la defensa de Bonelli argumentó “que la herida de bala de la víctima no tiene orificio de salida, y al habérsela producido con un arma en contacto directo, no resulta lógico que a espaldas de ésta puedan quedar rastros de sangre”.

Sin embargo, los análisis del Luminol detectaron restos de sangre lavada. Por ello la Justicia sostuvo: “La hipótesis de autolesión alegada por el imputado no tiene sustento probatorio en las pruebas objetivas que existen en la causa, principalmente con los resultados del Luminol e informes químicos. No quedan dudas de que la hipótesis planteada por el imputado no es lo que ocurrió, no es la verdad real, ya que no se condice con la prueba objetiva”.

“La hipótesis del imputado no se condice con la prueba objetiva”

3. Todo lavado

La prueba del Luminol halló restos de sangre “en el baño y signos de arrastre en el pasillo”, evidencia de que alguien limpió la escena. Al respecto, la defensa descartó que Bonelli “lavara el cuerpo de la damnificada y limpiara la escena del crimen para lograr su impunidad.

El imputado dijo que lo hizo para tratar de hacerla reaccionar y limpiar la herida para que el médico la pudiera ver mejor”. La Justicia rechazó este argumento: “La explicación no se condice con el resto de las evidencias reunidas; véase que señala que lo hizo para que el médico pudiera ver la herida, sin embargo conforme a los dichos del médico Pablo Marín, éste llega de sorpresa al domicilio ya que al recibir el primer llamado de su amigo le recomendó que la llevara al Allende. La justificación del imputado no se condice con el estado en que se encontró el cuerpo (limpio) y la cantidad de sangre encontrada en el baño al aplicar la técnica del Luminol y la sangre limpiada”.

4. Sin precisión

La muerte de Rocío ocurrió entre las 12.30 y las 13, de acuerdo con la reconstrucción judicial. Ante esto, la defensa presentó el testimonio de una vecina de Bonelli, Luciana Villella, “quien junto con su madre y su cuñada fueron las únicas que refieren haber escuchado un ruido que pueden relacionarlo con el disparo que mató a Rocío. Que lo ubican a las 12 o tal vez un poco antes”. Consideran que el dato “no es menor”, dado que Bonelli habría llegado a su vivienda recién alrededor de las 12.30.

Al respecto, la Justicia resolvió: “Esta testigo de manera muy dubitativa y afirmando que no puede ser certera manifestó que un día del año pasado escuchó un ruido, que actualmente sacó conclusiones y creyó que podría ser el ruido de un tiro, pero no puede asegurar que ese ruido era un tiro ni tampoco que lo haya escuchado el día del homicidio. Esta testigo es muy dubitativa en sus dichos, narra lo que habría percibido de manera muy vaga, por lo que el horario en que dice haber escuchado ese ruido coincide de manera aproximada con el momento en que el imputado estaba en el lugar del hecho”.

5. La escopeta

Los peritos tuvieron sus diferencias respecto del modo en que Rocío Rodríguez recibió el disparo. Dado que el brazo de la víctima medía 71 centímetros, y desde el gatillo hasta la punta del caño de la escopeta de la que salió el disparo había 85 centímetros, la defensa adujo que la joven quizá se disparó utilizando “un destornillador” secuestrado en el lugar o bien “con el dedo gordo del pie” y que por eso mismo dio negativo el dermotest practicado a sus manos. 

“La modalidad del disparo fue a quemarropa de pleno contacto. Esto es compatible con la hipótesis de autolesión y no con la propinada por otra persona”, argumentó la defensa en base al perito de control del imputado, Gustavo Juárez Lars. 

Pero la Justicia fue contundente: “Sin embargo, al ser llamados los peritos Mario Alberto Cei, Moisés David Dib y Ramiro Ortiz Morán a aclarar sobre el posible ahumamiento en la herida y posible variación en la dirección del disparo, se mantuvieron en la hipótesis del homicidio. Todo ello conforme se consensuara en la pericia médica así como en el acto de reconstrucción criminal, en la que se actuaron todas las posibles hipótesis de autolesión y se logró establecer que las mismas no son compatibles con la trayectoria de los proyectiles en el cuerpo de la víctima, conforme surge de la autopsia”.

Y remató el juez de Control: “Las hipótesis de autolesión con un destornillador o con el dedo del pie exigen a la víctima torcer el tronco superior, lo que hace que se cambie la trayectoria del proyectil marcada en la autopsia”. Por ello “la hipótesis del homicidio es la más compatible”.

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