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Nalbandian: Desde que me retiré no volví a agarrar una raqueta

"Sí di clínicas para mi fundación, pero eso no es jugar", dice el ex tenista de 34 años. 

El “dale, hablemos” tiene eco. David Nalbandian acaba de conectar el manos libres de su celular con el estéreo del auto. Está yendo hacia algún sitio que prefiere no contar. Hace días cumplió 34 años. Hace semanas terminó su primera temporada en el Rally Argentino compitiendo con un Chevrolet Agile para el Tango Rally Team. Hace un año y pico dejó el tenis: una lesión en el hombro lo sacó del profesionalismo. “Tengo algunas minutos, preguntá”.

–¿Cuál es tu balance del Nalbandian piloto de rally?

–Muy bueno, creo que cumplí con las expectativas que tenía, que eran las de completar las carreras, no cometer errores gruesos e ir adquiriendo experiencia. Me adapté a un ambiente y a una competencia que es realmente muy diferente a lo que yo venía haciendo en el tenis. 

–Terminaste cuarto en la copa Maxi Rally, ¿creés que en el futuro estarás preparado como para pelearle a los mejores? 
–No. 

–¿Por qué?
–Y porque hace 20 años que ellos están haciendo eso. Son profesionales. Lo mío es casi amateur. Es, por decirlo de una manera, matemática simple: no puedo pelearles. Es simple, ¿no? 

–En tu primer año saliste cuarto. ¿No estás siendo muy definitivo con vos mismo?
–Ja, no. Creo que esto se trata de horas de vuelo. Ellos (por los que ganan los títulos, los Villagra, Ligato, Menzi) se conocen todos los caminos, saben todos los secretos de los autos, yo recién los estoy aprendiendo. 

–Claudio el Piojo López empezó antes que vos en el Rally y terminó abajo tuyo (6º) en la tabla del último campeonato.
–No entiendo la pregunta. 

–No, sigo pensando que tu “no” de la respuesta anterior fue medio definitiva.
–No, es que por ahí el tiempo que hace falta para estar en alto nivel de competencia es de tres o cuatro temporadas. Es como ir tomando horas de vuelo. 

–¿Qué te dijo Marcos Ligato (campeón de la temporada en la máxima categoría y además dueño del equipo) sobre tu año?
–Preguntale a él, ja. No, me dijo que estuve bien. Que me vio bien. Terminamos satisfechos.

–Hablemos de tenis. ¿Volviste a agarrar la raqueta después que te retiraste?
–No, no. 

–Otro “no” que sorprende.
–Es que si no te divierte, no lo hacés. No volví a agarrar una raqueta para jugar desde que me retiré. Es decir, sí di clínicas de tenis por lo de mi Fundación y usé la raqueta, pero eso no es jugar.

–¿Cómo que no te divierte?
–Es que es difícil encontrar alguien de un nivel con el que pueda jugar y que sea divertido por cómo estoy yo ahora. 

–La lesión del hombro, por la que te retiraste, es la que hace que no te diviertas.
–No, sólo no me deja sacar. Pero puedo pelotear. Pero, bueno, no jugué más. El resto de las cosas de la vida las puedo hacer normalmente. 

–Sin lesiones, hubieras jugado un tiempo más. A tu edad sigue habiendo tenistas en competencia.
–No sé si hubiera seguido jugando. Quizá sí. Sería hacer futurología y eso nunca me salió, ja. 

–Más allá de las lesiones, ¿terminaste saturado por el tenis?
–Un poco, lo que más desgastaba era lo de los viajes. Pero las lesiones no me dejaban competir. No podía seguir jugando.

–Fuiste parte de la Legión, la que hace 10 años estaba en todas las finales. ¿Qué relaciones te quedaron con aquellos jugadores?
–Muy buena con todos. Con (Agustín) Calleri nos vemos. Él está en el Gobierno (es el titular de la agencia Córdoba Deportes). Bueno, Cañas está en otro país (Estados Unidos) y perdimos el contacto. Con el resto todo bien.

–En 2014 pasaban los resúmenes de la final de Roland Garros entre Coria y Gaudio y se hicieron notas sobre eso. En ninguna salieron juntos. Llamó la atención.
–Es que cada relación es particular. En tenis y en cualquier ambiente. Yo hablo por mí, yo tengo buena relación con todos. Es más, si no hubiéramos tenido buena relación no se podrían haber conseguido las cosas que conseguimos en esos años. Viajábamos a todos lados juntos. 

–¿La relación Nalbandian-Del Potro? Hay quienes siguen pensando que si ustedes estaban bien, la Davis se ganaba.
–Como te dije, tengo buena relación con todos. 

–2015 es un año político, ¿te ves haciendo política?
–Todos queremos un mejor país, que nos vaya bien a todos. Que podamos vivir mejor. Pero para mí... como decirlo, la política no. 

–O sea, decís que no te ves como con un perfil político.
–Claro, no sé, no siento que en este momento esté preparado para eso. Por ahí me llamaron, me sondearon. Pero no.

–¿Calleri te llamó para la Agencia Córdoba Deportes?
–No, ja, ja. 

–Sos papá de una nena, ¿cuándo agrandás la familia?
–Ja, ja, no sé. Está en los planes. Tranquilo. ¿Me falta el varoncito, no? Ja, te dejo. 

Fin de la llamada. Y Nalbandian sigue recorriendo su camino: con rally por delante y sin tenis, ni siquiera peloteos.

Las nuevas camadas de tenistas
Hace 10 años, los tenistas argentinos copaban los torneos del planeta y no sólo participaban: ganaban. Una época inigualable para el tenis argentino, que llegó a tener cuatro jugadores en el Másters 2005, certamen que reúne a los ochos mejores del año. Justamente a ese torneo lo ganó Nalbandian. También estuvieron Gastón Gaudio, Guillermo Coria y Mariano Puerta. 

–David, que no existe una nueva legión, ¿a qué se debe? 
–No sé, pero puede ser por muchas cosas. Un poco porque a veces son camadas excepcionales. También puede ser por una cuestión de estructuras del tenis argentino. A veces no está el apoyo que hace falta. Para los sudamericanos es muy difícil meterse en el circuito, por los viajes, por los costos que tenés que afrontar para ir a competir. Seguro que por eso también. 

Actualmente, los argentinos que están entre los 100 mejores del circuito de la ATP son Leonardo Mayer (28), Federico Delbonis (61), Juan Mónaco (62), Carlos Berlocq (72) y Diego Schwartzman (77). Juan Martín Del Potro no está entre los 100 primeros debido a la inactividad. Pero regresa con todo en 2015.

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