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Córdoba

Violencia familiar: hay delito de desobediencia

Debate. Otro fallo sobreseyó del delito de “desobediencia a la autoridad” a un hombre que violó la orden de no acercarse a su ex concubina.

 

Una nueva decisión judicial se sumó a la discusión abierta en la Justicia en torno a uno aspecto clave en los casos de violencia familiar: el debate sobre si la violación a las órdenes judiciales de restricción y acercamiento por parte de presuntos agresores puede encuadrarse o no dentro de la “figura penal de desobediencia a la autoridad”.

Lo que señalan desde organizaciones que trabajan junto con víctimas de esa clase de violencia es que, en la práctica, su consideración como delito penal facilita la intervención inmediata de la Justicia y la Policía en casos urgentes, donde se requiere sin dilación alejar al presunto agresor de la víctima en torno a la cuál desoyó la orden de alejamiento. Si tal conducta se encuadra, en cambio, en el marco de los procedimientos penales contravencionales que prevé la ley de violencia familiar, el procedimientos pierde celeridad.

El último fallo que alude a la cuestión, que se conoció este viernes, va en ese segundo sentido. Está firmado por el Juez de Control Número 3, Luis Miguel Nassiz, quien sobreseyó a un mecánico de 40 años acusado del delito penal de desobediencia a la autoridad por desoír la “orden de restricción de acercamiento y prohibición de contacto” recíproca que pesaba entre él y su ex cónyuge, y encontrarse con la mujer. El hombre está también acusado de supuesto abuso sexual con acceso carnal sobre su ex pareja, acusación que mantiene en la causa que sigue su curso.

Respecto del sobreseimiento del delito de desobediencia, en su fallo Nassiz considera que no puede justificarse el punir conductas que, como la de este caso, “contemplan otro tipo de sanciones; incluso, también de Derecho Penal, aunque con otro alcance”, como sucede con “las de Derecho Penal Contravencional, conforme al artículo 30 de la ley 9283 (Violencia Familiar)”. Y apuntó que tal razonamiento guarda cohesión con el modelo de Derecho Penal de Mínima Suficiencia y, por tanto, de “última ratio”, al cual adhiere “nuestro Estado de derecho Liberal”. En lenguaje más llano, esto significa que en la interpretación del magistrado la violación a la orden de restricción está castigada por la ley de violencia familiar, y es en ese marco que debe encuadrase y sancionarse, sin acudir al derecho penal bajo la citada figura del delito de desobediencia.

“Mi decisión no implica de ninguna manera que la desobediencia a la restricción no deba castigarse. La ley de violencia familiar da a los jueces (de ese fuero) herramientas para imponer al agresor que viola esas obligaciones diferentes sanciones (tratamiento terapéutico, etc.)”, explicó Nassiz a Día a Día. Y apuntó que algunos jueces comparten su criterio -ya aplicado antes- y otros no, considerando “saludable” el debate.

Dos visiones. En tanto, la fiscal del Distrito 3, Turno 3, Eve Flores, señaló que en la Justicia cordobesa existe una discusión abierta sobre este tema entre los magistrados, Y citó como ejemplo un fallo del juez de Control Agustín Spina Gómez, quien aplicó el criterio contrario a Nassiz al considerar en otro caso de violencia familiar que quien incumple una orden de exclusión del hogar y prohibición de acercamiento sí comete el delito de desobediencia a la autoridad, previsto en el artículo 239 del Código Penal. “Ambos son excelentes jueces, y fundan sus decisiones en argumentos bien desarrollados”, apuntó Flores. Sin embargo, la fiscal consideró que en los hechos sí da mayor garantía de intervención inmediata y protección a la víctima la consideración como delito penal.

Orden de restricción de acercamiento
En las causas que se siguen en el marco de casos de violencia familiar, los jueces emiten estos mandatos que obligan a un presunto agresor a mantenerse alejado de su hogar, y a una determinada distancia de los integrantes de su familia que constituyen sus presuntas víctimas. Se supone que es una medida preventiva, que apunta a proteger a quienes han recibido agresiones. Quien recibe la orden deben respetar esa distancia. Si viola ese mandato, se abre la discusión que se presenta en esta no: ¿se lo castiga por un delito penal o en el marco del art. 30 de la ley de violencia familiar?

 

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