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Córdoba

Villa El Libertador: un gran foco infeccioso

Desde el Foro Ambiental advierten que el vertido de aguas servidas a la calle es un serio riesgo para la salud de los vecinos.

Villa El Libertador es una cloaca a cielo abierto. Las calles pintadas de negro, por el agua servida, enmarcan las manazas del barrio donde muchas viviendas se hunden por el colapso de pozos negros. Hasta el aire está teñido de negro en Villa El Libertador. El olor presente en el ambiente da ganas de tener puesta una escafandra cuando hay que caminar. ¿Y adivinen de qué color es el agua qué circula por el canal Maestro Sur, justo por esa zona? Sí. Es negra. 

En este oscuro paisaje viven cientos de familias que lidian con el problema y que están en emergencia sanitaria desde antes que la Municipalidad, por un tirón de orejas de la Justicia, decidiera declararla. Pero más allá de lo evidente, estos vecinos conviven con una serie de factores de riesgo que son invisibles a los ojos y que pueden afectar la salud: se trata de las bacterias y virus que habitan en este tipo de aguas residuales.

El problema no sólo es padecido por aquellos a los que se les desbordan los pozos negros en sus viviendas, también afecta a los que casualmente circulan por las esquinas donde se juntan estos líquidos crudos, ya que por simple acción de contacto los bichos se van colando en la ropa, los autos y las mascotas de los vecinos. 

Así lo explican desde el Foro Ambiental Córdoba, desde donde recomiendan que es importante tomar medidas de precaución para no sufrir, por ejemplo, casos de hepatitis, contagios de otros virus o diarreas. 

“El tema más preocupante es que estos líquidos transportan agentes patógenos, que en definitiva se trata de enfermedades que las personas eliminan por las heces. Entonces se produce un contagio por la vía fecal-oral, que se da cuando por ejemplo no nos lavamos las manos antes de ingerir cualquier alimento y que previamente hayamos estado en contacto con algunos de estos virus”, explica Federico Kopta, biólogo y presidente del Foro. 

Cómo cuidarse. Kopta explica que los vecinos deberían tener mucho cuidado en proteger sus hogares tomando unas simples medidas para evitar el contagio de cualquier tipo de enfermedad. 

Lo más básico es lavarse las manos cada vez que se retorna de la calle, esto evitaría contagiarse cuando comemos algo o nos tocamos el rostro o el pelo.

“Si anduvimos por un lugar con aguas servidas tenemos que tener en cuenta también que los barros que quedan permanecen contaminados, y por más que estén secos continúan siendo focos infecciosos. Para disminuir la posibilidad de trasladar estas potenciales enfermedades a nuestras viviendas simplemente hay que tener un trapo en la puerta, remojado con un poco de lavandina, y procurar limpiarnos ahí las suelas del calzado”, explica el especialista. 

El biólogo asegura que una bacteria o un virus puede vivir en las aguas servidas un promedio de 24 horas, y que dependiendo de la composición del líquido (si tiene materia viva o conserva ciertas condiciones de temperatura) este lapso de vida puede extenderse.

Colapsos.En un documento confeccionado en el año 2006, el Foro Ambiental advierte que los desbordes cloacales no sólo pueden generar perjuicios sanitarios, también pueden provocar problemas estructurales. 

Para el caso del desborde de pozos negros, el documento detalla que en zonas de suelos inestables (como lo es Villa El Libertador), “la presencia constante de estos líquidos puede generar hundimientos en el terreno, e incluso amenazar estructuras al descalzar fundaciones y afectar estética y estructuralmente viviendas y otras construcciones humanas”.

Esta situación es denunciada por los vecinos que presentaron la acción de amparo ante la Justicia por el colapso de pozos negros, ya que muchos aseguran que sus viviendas se vieron seriamente afectadas por el problema. También advierte el Foro que las aguas servidas aceleran el proceso de deterioro de calles de tierra y el pavimento.

Monitoreo epidemiológico. Mientras, en los vecinos de Villa El Libertador existe preocupación porque aseguran que ni la Municipalidad ni la Provincia les han advertido sobre el riesgo para la salud que implica tener el barrio en esas condiciones y menos se les ha explicado cómo mitigarlos. 

Desde la Secretaría de Salud de la Municipalidad se informó que en conjunto con el Hospital Príncipe de Asturias (Del Sur) y los dispensarios de Villa El Libertador Anexo, Comercial y Santa Isabel se está realizando un monitoreo epidemiológico. 

El objetivo de este estudio es detectar si aumentaron los casos de hepatitis y diarreas en la zona y si estos guardan alguna relación con los derrames que se producen en los pozos negros de las viviendas. 

Los desagotes deben ser “permanentes”

El tribunal que tomó la acción de amparo presentado por los vecinos de Villa El Libertador explicó en diálogo con Día a Día que los desagotes de cámaras sépticas planteados por la Municipalidad no pueden parar, y que las viviendas se tienen que atender constantemente. 

El juez Ángel Gutiez, titular de la Cámara Contencioso Administrativa que interviene en este caso, explicó que los desagotes de pozos negros no se pueden realizar de manera completa porque ello comprometería la estructura de muchas viviendas, ya que pueden colapsar. 

“En realidad no se realiza la extracción del agua del pozo porque se puede comprometer la estructura de la vivienda. Se extrae el agua servida de la cámara séptica, que es el paso previo al pozo. Como son más chiquitas se llenan más rápido y hay que vaciarlas con mayor celeridad. Acá los camiones deberían estar trabajando permanente porque cuando se termina con el último reclamo tiene que empezar de nuevo el ciclo. Esto es un paliativo”, explicó el magistrado.  

Rápida acción. La Justicia le hizo lugar al planteo de los vecinos a los pocos días de haber sido presentado (primeros días de julio). Se citó a las partes y luego se tomó la determinación de dictar la cautelar que obligó a la Municipalidad de Córdoba a decretar la emergencia sanitaria.

Los jueces de esta cámara indicaron que en este caso era necesario actuar con celeridad por el evidente riesgo sanitario en el que está Villa El Libertador. 

La jueza Pilar Suárez Ábalos de López, una de las vocales de este tribunal, expresó: “Esto es un problema de salud y no se puede tomar a la ligera como algo burocrático o formal, como un juicio común. Acá hay que tomar el toro por las astas y tratar de solucionar el problema rápido porque hay un perjuicio sanitario”. 

El tribunal no descarta incluir a futuro la opinión de especialistas sobre la problemática que padece el barrio, y ve como posible un llamado a las universidades Nacional de Córdoba y Católica para que aporten sus voces y se planteen posibles soluciones.

Tampoco se descarta realizar consultas a una serie de especialistas que ya hicieron estudios sobre los suelos de Villa El Libertador, aunque por una cuestión de velocidad en la toma de decisiones no se piensa en crear un comité de técnicos. 

Respecto a la responsabilidad del Estado en la actual situación del barrio, Gutiez considera que “entre las funciones que le otorgan las leyes y la Constitución está velar por el medioambiente y la salud. Yo no puedo decir, por el estado de la causa, si lo hizo bien o lo hizo mal, pero nosotros tenemos que velar para que todas las normativas se cumplan”. 

En acción

Relevamiento. La Cámara que tiene el caso le pidió a la Municipalidad, luego de realizar una inspección ocular en el barrio, que realice un estudio de situación de la zona, informando además sobre el estado estructural de cada vivienda afectada.

Emergencia sanitaria. Los jueces quieren conocer cómo determinó la Municipalidad la emergencia sanitaria sólo para 20 manzanas del barrio, en una zona comprendida entre las calles Calamuchita (al norte), Virgen de Fátima (al sur), Francisco de Mauro (al oeste) y Carmelo Ibarra (al este). La cámara entiende que el problema también se da por fuera de estos límites. 

Napas. El problema de desbordes de pozos negros en Villa El Libertador está relacionado al incremento del caudal de agua de las napas que se encuentran en toda esa zona.

Bombas. Para que baje el nivel del agua que impide que trabajen los pozos negros, la Municipalidad instaló tres bombas y planea colocar cuatro más. Estos dispositivos tienen la función de ir vaciando las napas de a poco. El agua que se extrae va hacia el canal Maestro Sur. 

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