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Córdoba

En Punilla y Calamuchita la basura quema

En dos años no se limpió ningún basural y Ambiente pidió a las comunas que controlen.

Los basurales a cielo abierto constituyen un serio peligro para las sierras de Córdoba. En Punilla y Calamuchita fueron la causa de varios focos de incendios forestales durante el 2009 y en ese entonces el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, declarando la emergencia ambiental en la provincia, prometió “sin demoras, construir vertederos en los dos valles para acabar con los basurales a cielo abierto”. Pasaron dos años y todavía no se erradicó ni uno.

Ayer, por la situación actual de los incendios forestales, la Secretaría de Ambiente intimó a los municipios y comunas de los departamentos a que extremen las medidas de prevención para evitar incendios en los basurales.

Actualmente, el anuncio del “gober” es puro humo. Con viento a favor, se estarían cerrando los primeros basurales en Calamuchita cuando esté ardiendo la temporada de fuego 2012. En Punilla del tema casi ni se habla mientras los incendios avanzan en las sierras sin control.

Con un porcentaje de lo recaudado por el impuesto al fuego, la Secretaría de Ambiente es la que tiene a cargo la ejecución del proyecto. En 2009, el secretario Raúl Costa le aseguraba a Día a Día que iban a disponer la construcción de vertederos regionales para tenerlos listos en el 2010 en los dos valles.

El proyecto de Calamuchita es el único que avanzó, pero no está listo. Muy cerca de Santa Rosa se construye una planta procesadora de basura que esperan tener lista para principios de 2012 y después de que entre en funcionamiento comenzarían las remediaciones de los casi 40 basurales que hay en la zona.

En Punilla, el tema está tan revuelto como basural a cielo abierto. Los intendentes nunca se pusieron de acuerdo para llevar adelante un proyecto conjunto, algunos encararon proyectos propios de tratamiento de residuos pero sin apoyo de la Provincia y otros simplemente se quedaron con sus basurales.

Vertederos regionales. La solución que propuso la Provincia para este problema fue la creación de vertederos regionales, donde la disposición de los residuos de todo el departamento se concentra en un solo lugar, lo que requiere el consenso de todos los intendentes.

La idea surge del plan Córdoba Limpia y fue gestado en la gestión De la Sota en 1999 para erradicar los basurales de toda la Provincia, pero hasta el momento sólo se concretó la construcción de dos vertederos que tienen dificultades para operar. En Calamuchita el acuerdo demoró un poco y a Punilla nunca llegó, por lo que todavía en ese departamento (que hoy es el más castigado por los incendios) no hay más que palabras para eliminar los basurales.

Horacio Forchetto, director del área de Residuos Sólidos Urbanos de la Secretaría de Ambiente explicó la demora en Punilla: “No es fácil la ubicación de las plantas porque son resistidas por los vecinos y entre los intendentes hay diferencias políticas porque algunos no quieren la basura en sus ejidos. Evaluamos terrenos en Pampa de Olaen, La Cumbre, Cosquín y La Falda, entre otros lugares, pero tenemos que avanzar”.

Además, el funcionario defendió el sistema de la regionalización de los residuos para eliminar basurales a cielo abierto argumentando que sería muy costoso instalar un vertedero en cada comuna.

“Nosotros somos absolutamente conscientes de estos riesgos, pero los jefes comunales siempre argumentan que son cirujas los que prenden fuego. Me parece que hace falta más control para que no exista esta posibilidad, para que no se escape el fuego de esos lugares”, indicó el funcionario.

Consultado sobre el ingreso de fondos a la Secretaría por el impuesto al fuego y su uso en la erradicación de basurales para prevenir incendios, Forchetto explicó que no dispone de esa información.

Intendentes serranos. En Punilla lejos está la solución al problema. Algunos intendentes aseguran que están cerca de un acuerdo, pero otros indican que esta instancia nunca va a llegar.

Rossana Olmos, intendente de Capilla del Monte, contó: “Queremos erradicar nuestro basural. Nosotros decidimos armar en un predio municipal nuestra planta de reciclado porque el acuerdo regional para el vertedero no se alcanza. No recibimos fondos de nadie para lograrlo pero el Inti acompaña en el desarrollo. En el basural solemos tener fuego, por eso estamos con una guardia permanente”.

Carlos Paz, por otro lado, tiene un basural de tradición pirómana. Carlos Felpeto, jefe comunal de la villa turística destacó: “Nosotros hacemos enterramiento con mínima separación. El año pasado tuvimos un incendio muy grande en esta misma época. Había poda de 15 años, ahora no se la deja acumular. Del proyecto de la región no hay nada. Mejoramos nuestro sistema pero con aportes mínimos de la Nación”.

Por su parte, Claudio Chavero, intendente de Santa Rosa de Calamuchita, ciudad ícono de ese valle, indicó: “El basural de Santa Rosa se prende fuego dos o tres veces por semana. Por suerte, tenemos la planta avanzada y cuando esté lista esperamos eliminar todos los basurales. Es un tema muy serio y cuando terminemos vamos a dejar de contaminar los recursos”.
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Estrenan planta en febrero
El plan de erradicación de basurales para Calamuchita es el que está más avanzado. Entre las localidades de San Ignacio y Santa Rosa, bajo la supervisión de la Secretaría de Ambiente y con la coordinación de la Comunidad Regional, se levanta la planta de tratamiento de residuos para este valle.

La construcción comenzó en 2010 y desde la Comunidad Regional esperan tenerla operando para febrero. El lugar tiene unas 68 hectáreas, ya está cercado y avanzan las tareas para la construcción de las cavas donde se depositarán los residuos y el galpón donde se colocará una cinta transportadora para la clasificación de la basura.

Carlos Alessandri, legislador departamental de Unión por Córdoba y cabeza de la Comunidad Regional de Calamuchita, aseguró que el costo de construcción de esta planta es de unos 15 millones de pesos. Desde la Secretaría de Ambiente no dieron el monto de la obra, pero afirman que los fondos salen del Impuesto al Fuego.

El proyecto aún no cuenta con el aval de todos. Un grupo de vecinos denominado “Calamuchita sin basura”, se opone a la ejecución de la obra argumentando que el terreno está en una zona inundable. Al respecto, Alessandri destacó que el proyecto de la planta de tratamiento de residuos cuenta con el apoyo de los intendentes de la región y con el aval de la Universidad Tecnológica (UTN).

En el predio habrá una balanza que pesará a los camiones que ingresen con la basura, luego pasan a una cinta transportadora donde operarios se encargarán de la clasificación de los residuos. Los orgánicos irán a sectores para compostaje y los inorgánicos serán clasificados para su recuperación. El lixiviado de la basura será tratado y lo que no entra en este proceso será enfardado para su disposición final.

Cuando se ponga en marcha la planta, comenzarían las tareas de remediación de los basurales.

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Fuego y basura

Peligro. El riesgo de los basurales a cielo abierto reside en la falta de control.
Cerco y cortina forestal. Las medidas de seguridad para evitar voladuras de residuos por fuera del área donde se depositan los desechos como alambrado perimetral o cortina forestal no existen.
Cirujeo. Por la ausencia de barreras cualquiera puede ingresar a esto predios. Para Carlos Engels, intendente de La Cumbre, esta es la principal causa de los incendios en basurales. “La gente usa el fuego para separar residuos para su reciclaje”, explicó.
Membranas y venteo de gases. En su gran mayoría no suelen tener membranas para evitar el escurrimiento de lixiviado (el líquido que generan los residuos) hacia la tierra y las napas de agua, generando serios procesos de contaminación. Durante la descomposición, la basura también genera gases que necesitan ser ventilados desde el interior de la masa de residuos para evitar que se concrete en grandes cantidades con altas probabilidades de iniciar un incendio.
2009. Schiaretti decreta la emergencia ambiental para erradicar los basurales a cielo abierto de Punilla y Calamuchita. Ese año se quemaron 121 mil hectáreas serranas. Una de las causas fue el fuego iniciado en basurales.
2010. Dejó el saldo menos trágico de los últimos 15 años. Se quemaron 10.300 hectáreas.
30 por ciento. Es lo que debe derivar la Provincia a la Secretaría de Ambiente por lo recaudado por el Impuesto al Fuego en la boleta de Epec para solventar la erradicación de basurales.
15 millones. Es el costo de la planta de residuos de Calamuchita.

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