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Córdoba

Después de la tormenta, esta escuela rural estrena edificio

En el paraje Mula Muerta, la estructura del colegio Capitán Díaz había cedido ante las intensas lluvias del 2014. 

La escuelita rural Capitán Díaz Vélez, en el paraje Mula Muerta, inauguró el lunes pasado un edificio nuevo. Los siete alumnos y una docente de esa institución tenían clases en la casa de una familia protectora, ya que el edificio había sido arrasado por las intensas lluvias de febrero de 2014. 

Mula Muerta es un paraje cordobés que depende de la jurisdicción de Sinsacate. Está ubicado a 22 kilómetros de Jesús María. Hace tres años, las repetidas lluvias habían comido el terreno que sostenía los cimientos de la escuela. El aula y parte del comedor se habían derrumbado. El agua también se llevó el armario con los archivos de casi 80 años de historia. 

Pero las clases no se suspendieron. Gracias al esfuerzo de la docente y directora Lidia Acosta y la tenacidad de los alumnos, las actividades continuaron en una casa cedida por Fabio Pereyra. Los chicos aprendieron a leer, sumar y restar en una vivienda en desuso que existía en el casco de una estancia, aunque siempre soñaron con volver a tener una escuela hecha y derecha. 

Al pedido de padres y de la docente se le sumó el apoyo de la intendencia de Sinsacate, que dispuso de mano de obra, relleno para el nuevo terreno y cerramiento. Y el Ministerio de Educación provincial, a través del Programa Aurora, destinó 1.312.000 pesos para construir dos aulas equipadas, un núcleo sanitario y un salón para la maestra. El terreno fue donado por la familia Pereyra. 

La inauguración del nuevo edificio se realizó el lunes pasado. Allí la maestra atribuyó el logro, en parte, a la ayuda de su santo predilecto: el cura Brochero. Dijo que los alumnos se merecían un banco donde sentarse y “poder oler el aroma de los muebles nuevos”. Destacó el esfuerzo de la educación rural. “Nosotros somos como invisibles”, agregó Acosta. 

Las escuelas rurales en la provincia de Córdoba afrontan hoy distintos problemas, especialmente con el acceso. En enero de este año, la Provincia relevó 12 establecimientos de campo con dificultades para llegar, por tener caminos anegados o por estar inundadas. La escuela Sargento Cabral, de Puesto Pucheta, a 22 kilómetros de Obispo Trejo fue una de las historias narradas por este diario en su edición del 21 de enero.

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