?>
Ocio

El director que dejó de actuar para escribir

Con “Medieval”, que se estrena el jueves, el dramaturgo y director Gonzalo Marull busca darle una nueva voz al teatro cordobés.

Un griego llega a un hostel con ambientación medieval ubicado en las sierras cordobesas. Su presencia (y luego también su ausencia) afectará de diversas maneras las vidas de las demás personas que se hospedan allí, entre las cuales se encuentra el legendario actor alemán Klaus Kinski.

Ése es el argumento de Medieval, la obra escrita por Gonzalo Marull que se estrenará este jueves en DocumentA/Escénicas. Y esa historia, que a primera vista parece casi absurda, se vuelve totalmente coherente cuando Gonzalo explica cuáles son los estímulos que la dispararon. “Estuve viajando y me impactó la gente que pasa por los hostels y sus códigos. Y empecé a escribir sobre eso”, relata. “La obra tiene como figura central la del turista y cómo a veces éste se vuelve un ser terrible; y también el crecimiento del turismo extranjero, que hace que en los hostels se produzca una mezcla muy interesante de personajes”.

–En “Medieval” aparece como personaje Klaus Kinski. En otra de tus obras, “W Invasión extraterrestre”, te inspirás en Orson Welles. ¿Cuál es la idea detrás de estas referencias al cine?
–Me gusta la palabra “homenaje”. Hay ciertas referencias al cine, pero especialmente a trabajadores del cine que estuvieron muy relacionados con lo teatral, como es el caso de Welles y Kinski.  Me parece que mezclar esos elementos con el mundo de Córdoba (por ejemplo, el hecho de que Kinski aparezca en un hostel de las sierras) es lo que produce una creatividad nueva.

–¿Tenés como búsqueda personal la creación de un teatro netamente cordobés?
–Creo que eso se ha ido dando de manera inconsciente. Yo siempre hablo de la sensorialidad del dramaturgo, que siempre va capturando imágenes en su medio. Nací y vivo acá, y el medio me ha dado muchas imágenes visuales y auditivas. Pero ahora, con Medieval, que la produje íntegramente con actores cordobeses, me comenzó a intrigar aún más la idea de trabajar con un teatro auténticamente cordobés, que tenga una gran singularidad y que funcione no sólo aquí, sino también en otras provincias.

Esa maldita Afrodita. Dramaturgo inquieto y para nada convencional, Marull formó parte de un grupo de actores y escritores que, prácticamente, creó un nuevo género, la sitcom teatral, el cual debutó con una obra que él escribió junto a Jorge Monteagudo: Maldita Afrodita.

“Solía juntarme con un grupo de compañeros a tomar café y ver comedias estadounidenses”, relata Gonzalo, recordando la concepción de Maldita Afrodita. “Y, en principio, nos dieron ganas de hacer una sitcom televisiva. Pero bueno, éramos gente de teatro, medios nabos, y no se nos ocurrió cómo poder generar algo en la tele. Entonces decidimos aprovechar nuestras herramientas teatrales y hacer la mezcla. Después nos dimos cuenta de que el guión televisivo no tiene nada que ver con el teatral, y se fue armando como un género nuevo: los guiones no eran para televisión, pero tampoco eran puramente teatrales. Para mí fue una experiencia muy divertida.

–¿Cambió tu visión de la tarea actoral cuando comenzaste a dirigir?
–Directamente, abandoné la actuación. La mirada del director es muy fina, y yo, mirándome así, me sentía un mal actor. Empecé a pensar, por ejemplo, que no podía resolver un montón de cosas, o que no tenía buena voz. Si alguien se dedica a la dirección, cambia totalmente la mirada sobre uno mismo como actor. Y para mí fue tan extremo, que dejé de actuar.

La obra. Medieval debutará el jueves a las 21 en DocumentA/Escénicas (Lima 364), y podrá verse hasta el domingo, siempre a las 21. Para reservas, llamar al 429-0280.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo